Teoría del Análisis Transaccional



El Análisis Transaccional es una teoría de la personalidad y de las relaciones humanas con una filosofía propia que, en la actualidad, se aplica para la psicoterapia, el crecimiento y el cambio personal u organizacional en numerosos campos.

El Dr. Eric Berne (1910-1970), médico psiquiatra, principal creador del Análisis Transaccional, elaboró su modelo a partir de sus observaciones en la psicoterapia de grupo a principios de los años cincuenta y está basada en la filosofía humanista.

¿Cuáles son los principales principios?

  • Parte del principio de que “todos nacemos bien”. Después, en nuestras relaciones con los demás tomamos decisiones autolimitadoras.

  • Todos tenemos un cierto potencial humano determinado por los condicionamientos genéticos, circunstanciales de salud, y sociales de origen y procedencia, pero también un importante potencial, que podemos desarrollar.

  • Yo soy responsable de mi vida y decido lo que es bueno para mí. Todos podemos cambiar en pos de la autonomía y tenemos los recursos necesarios para hacerlo. Estos recursos pueden ser personales o relacionales e incluyen la posibilidad de tomar nuevas y mejores decisiones.

 Por tanto, la principal meta del Análisis Transaccional es la autonomía que se define por:

  • La consciencia o capacidad de distinguir la realidad de la fantasía interna proyectada sobre lo que me pasa o lo que sucede.

  • La espontaneidad o capacidad de expresar mis propios pensamientos, sentimientos y necesidades y de actuar en consecuencia.

  • La intimidad o capacidad de abrirme al otro, estar próximo, cercano y ser auténtico con el otro con reciprocidad.

¿Qué puede permitirme el análisis transaccional?

  • Comprender cómo entramos en relación con los otros, lo que buscamos en nuestras relaciones y cuáles son nuestras raíces ocultas que nos hacen reaccionar de manera repetitiva.

  • Sentir y tomar conciencia de qué es lo que pasa en nosotros/as y por tanto, de qué necesitamos, deseamos y cuáles son nuestras metas.

  • Actuar y tomar la iniciativa para poner en marcha los cambios personales, relacionales u organizacionales. Utilizar los Permisos, Protecciones y la Potencia necesarios para alcanzar nuestro desarrollo y evolución.

En esta terapia ningún nivel está excluido, ni el emocional, ni el racional, ni el de los valores personales. Tampoco está excluida ningún área del comportamiento del foco de la terapia, ni la intrapsíquica (lo que pasa dentro de nosotros, en nuestra mente), ni la corporal (lo que pasa dentro o en nuestro cuerpo), ni la conductual (el comportamiento), ni la relacional, ni la social.