¿Qué hago con mi vida? La crisis existencial

Muchas son las veces en la vida en las que nos planteamos ¿Qué hago con mi vida?. Está demostrado que esta pregunta no surge de una única situación sino que es el momento en que muchos caminos en los que estamos no sabemos dónde convergen ni hacia dónde van.

La crisis existencial es un momento que nos surge a los 20, a los 30, a los famosos 40 o a cualquier edad. Afecta a personas con y sin recursos económicos, con y sin pareja, hombres y mujeres, con y sin trabajo. En definitiva, aparece en cualquier momento vital y a cualquier persona. Podemos tenerlo “todo”, pero nos sigue faltando “algo”. Es agotador.

Si superamos este momento, sentimos que hemos crecido y ahora somos más fuertes y estamos más preparados para cualquier dificultad.

¿Cómo sé si me encuentro en un momento de crisis existencial?

Todo empieza cuando empezamos a sentir malestar psicológico cuando intentamos obtener razones de nuestra propia existencia, de quiénes somos. Todo aquello que pensábamos que estaba bajo control, deja de estarlo. Empiezan a surgirnos preguntas como:

  • ¿Este trabajo/pareja/amigo…me compensa?

  • ¿Qué voy a hacer ahora? 

Estas preguntas sin respuesta pueden acecharnos durante semanas, meses, incluso años. En este caso, es importante que si sufres una crisis existencial de larga duración recurras a la ayuda de un profesional.

Son preguntas que no tienen las respuestas que tenían antes. Parece que dejamos de tener recursos que antes creíamos tener. Entonces, nos cuesta dormir, concentrarnos, nos cuesta establecer relaciones sociales, nos planteamos todo. Pero, ¿dónde está la respuesta? Es el momento de recuperar nuestra propia identidad, un nuevo sentido a nuestra vida.

Es el momento de reinventarnos. ¿Qué necesito?

La crisis existencial puede provocar un cambio radical en nuestras vidas. Si no sabemos gestionar esta reinvención, podemos llegar a sufrir una depresión u otro trastorno psicológico. ¡Pide ayuda! Trabajaremos:

  • Análisis de la realidad actual que te ha obligado a preguntarte el sentido de la vida.

  • Análisis de los sentimientos que esta realidad te genera. Es el momento de conectar contigo mismo.

  • Reestructuraremos nuestra forma de pensar, nuestros mapas cognitivos, nuestras expectativas, nuestros hábitos, nuestra imagen, nuestros sentimientos.

En definitiva, un psicólogo/a puede ayudarte a tener una visión más objetiva sobre esta crisis existencial, a conocer los motivos de la misma y a obtener respuestas más adaptativas y optimistas a tus preguntas.