El trauma

Vivir una experiencia traumática es una de las vivencias más comunes que podemos sufrir a lo largo de nuestra vida. El mal procesamiento de estos acontecimientos pueden marcarnos de por vida, a veces, sin ni siquiera saberlo.

¿Qué es un trauma?

Según McCann y Pearlman (1990), un evento es traumático cuando una amenaza o ataque:

  1. Ocurre de forma inesperada.

  2. Excede nuestra capacidad para poder manejar la amenaza o el ataque.

  3. Perturba nuestros marcos de referencia y otros esquemas, que usamos para entender y manejarnos en el mundo.

Con estos tres puntos, si analizamos los acontecimientos de nuestra vida, muchos son las vivencias que pueden estar afectándonos en nuestra forma de vivir actualmente. Desde una situación donde hayamos sufrido por nuestra vida o la de alguien allegado u otro acontecimiento que nos haya sobrepasado, sin necesidad de haber sentido amenaza nuestra vida (abusos, infidelidades, acoso…).

Los síntomas que podemos sufrir pueden ser:

  • Recuerdos recurrentes, involuntarios y angustiantes del hecho traumático.

  • Trastornos del sueño (pesadillas, insomnio…).

  • Angustia emocional intensa o reacciones físicas a las cosas que recuerdan el acontecimiento traumático.

  • Conductas evitativas: pensar o hablar acerca del hecho traumático, evitar lugares, actividades o personas que nos recuerden el hecho traumático

  • Pensamientos y emociones negativas: desesperanza por el futuro, problemas de memoria para recordar ciertos acontecimientos, dificultad para mantener relaciones cercanas, dificultad para sentir emociones positivas…

  • Reacciones físicas y emocionales: asustarnos fácilmente, conductas autodestructivas, falta de concentración, culpa…

Los traumas más comunes

En nuestra infancia, la supervivencia de los niños y niñas son muy dependientes de sus figuras cuidadoras. Las conductas de abuso, maltrato o abandono sufridas en nuestra infancia son experiencias que pueden ser vividas como amenazantes y, por lo tanto, son experiencias que pueden convertirse en traumas para toda la vida.

Entre los eventos traumáticos más comunes en los que se pide ayuda en consulta suelen ser:

  • Situaciones de maltrato por parte de las figuras cuidadoras en nuestra infancia.

  • El impacto en nuestra crianza de los estados de ánimos de nuestras figuras cuidadoras (tristeza, depresión, enfermedades…).

  • El abuso sexual por parte de personas adultas en nuestra infancia.

  • El acoso laboral o bullying en la escuela.

  • Violencia de género.

  • Accidentes de tráfico u otros acontecimientos donde sentimos amenazada nuestra integridad física.

Estos acontecimientos marcan nuestra forma de relacionarnos con los demás y de percibir las relaciones y el mundo. Por eso, las personas que han sufrido eventos traumáticos pueden repetir estas conductas o percepciones en la vida adulta.

Poco a poco, vamos construyendo automatismos en nuestros pensamientos que son los que nos animan a actuar e interpretar el mundo exterior. De esta forma, la percepción de la realidad pasa a ser una percepción con poca regulación emocional y un significado no siempre constructivo y real.

El EMDR y el trauma

Una de los métodos psicológicos más eficaces para tratar traumas es la Desensibilización y Reprocesamiento por el Movimiento de los Ojos (o EMDR, por Eye Movement Desensitization and Reprocessing). Con este método, trabajaremos sobre el supuesto de que la ansiedad se debe a que la búsqueda acerca del evento traumático permanece o ha permanecido sin haber sido procesada, lo cual tiene como resultados mantener bloqueados las cogniciones, conductas y sentimientos acerca del hecho experimentado tiempo atrás.

En el proceso con EMDR, el terapeuta trabaja con el paciente para identificar un problema específico que será el foco del tratamiento. El paciente describe el incidente traumático, a partir del cual es ayudado por el terapeuta para que seleccione los aspectos más importantes y que más lo angustian de dicho incidente. Mientras el paciente hace movimientos oculares (o cualquier otra estimulación bilateral) le vienen a la mente otras partes del recuerdo traumático u otros recuerdos. El terapeuta interrumpe los movimientos oculares cada tanto ,para asegurarse que el paciente esté procesando adecuadamente. 

El abordaje empleado en EMDR se sustenta en tres puntos:

  1. Experiencias de vida temprana.

  2. Experiencias estresantes del presente.

  3. Pensamientos y comportamientos deseados para el futuro. 

El tratamiento con EMDR puede ser desde 3 sesiones para un trauma simple hasta más de un año para problemas complejos.

Jaime Ramos