Encontrar tu propósito

Con el paso de los años, vamos perdiendo la meta sobre aquello que, imaginábamos, sería nuestra vida. Empezamos a sumarnos al tren de “lo que hay que hacer” y, pronto olvidamos lo que queremos ser, incluso lo que somos.

Normalmente, hay muchas fechas señaladas y/o acontecimientos que nos hacen replantearnos lo que somos y lo que hemos conseguido. En estos momentos, solemos no estar orgullosos de lo que no tenemos y valoramos poco lo que hemos ganado.

A menudo, estos análisis se interrumpen por el miedo a frustrarnos y, en otros casos, entramos en un bucle que puede minar nuestra autoestima.

El ser y el estar

Uno de los mayores errores es basar nuestros objetivos en base a consecuciones materiales (casa, coche, trabajo…) y no a lo que queremos ser.

El ser se compone de emociones, personas, valores, pensamientos… Es nuestro yo, nuestros automatismos que nos impulsan a actuar de forma rápida en nuestro día a día. Este ser se llena de experiencias y nuestras respuestas ante ellas. Al final, se va formando una gran trama del yo, que nos define y que, en algunos casos, nos pueden limitar.

El estar es el momento actual, es temporal. Está compuesto de nuestras adquisiciones materiales y nuestros estados emocionales apegados al aquí y ahora (estoy en esta casa, en este trabajo, estoy contento/a…). Son partes de nuestro yo que son cambiantes y sobre los que tenemos un fuerte poder de cambio.

Diferenciar el ser y el estar, nos da mucha libertad y nos acerca a poder plantearnos, desde una visión simplista, lo que somos y lo que queremos ser. Para cambiarlo, sólo hay que saber elegirlo y trabajar nuestra forma de estar.

Elegir tu propósito

Muchas veces, para elegir nuestro propósito tenemos que ser conscientes de lo que somos hoy y dónde estamos. Salir del hoy y analizarnos a nosotros/as mismos/as no es fácil y muchas veces, hacerlo, da mucho vértigo. Empezamos a ver nuestros fantasmas del “no puedo”, “me equivoqué”, “no hay marcha atrás”…

Para empezar este trabajo personal te propongo 4 sencillos pasos:

  1. Dedica un momento para analizar dónde estás hoy. Qué tienes. No es sólo un balance económico, es también un balance de tu tiempo. Dónde te dedicas a estar cada día. No te juzgues, sólo párate a analizarlo.

  2. Analiza quién eres. Imagina que tienes que hacer un anuncio sobre ti mismo/a, para que te aceptaran a ir a una isla desierta. Tú sólo/a, sin nada material. ¿Quién llegaría a esa isla? Céntrate en tus valores, tus emociones más frecuentes. Lo que te define.

  3. Hecho el análisis entre el ser y el estar. Hazte una sola pregunta: ¿Es lo que quieres? Evita acudir a tus propósitos o cómo te imaginabas que iba a ser tu vida hace años. Sólo céntrate en el hoy.

  4. Si la respuesta anterior es sí. Simplemente, sigue disfrutando de tu paso por el mundo y siéntete orgulloso/a. Si la respuesta ha sido, no, simplemente acéptalo y atrévete a cambiar.

  5. Aprender a desechar lo que nos sobra hoy. Lo que mañana ya no quieres ni necesitas. Hay otras partes de nosotros/as que han estado con nosotros/as mucho tiempo y que no es sencillo perder. Requiere instaurar nuevos recursos personales que te acerquen a tu propósito y no siempre es fácil de instaurar.

  6. Establecer prioridades. No quieras conseguir tu propósito en nada. Date tiempo y empieza por lo más sencillo (no por lo más deseado). Dar pequeños pasos de aproximación al ser, te dará más fuerza para instaurar recursos más difíciles.

Como siempre, cualquier trabajo sobre uno/a mismo/a trae consigo muchos fantasmas y falsas creencias en las que puedes necesitar ayuda para combatir. El primer paso es el más importante. Simplemente, acepta que están. Ya las irás trabajando.

Esto que yo escribo, se resume magistralmente en esta vídeo publicitario. Sea cual sea el fin del mismo, hay que reconocer el impacto que han conseguido con casi 2 millones de visualizaciones y mucha emoción. Te animo a que lo veas y a que busques tu propósito!

Jaime Ramos