La depresión

A menudo, hablamos de la depresión sin conocer exactamente qué es y cómo detectar esta enfermedad La depresión es una enfermedad clínica severa. La depresión va mucho más allá de sentirse triste, en algunos momentos determinados, ya que, en la persona que la padece no desaparecen esos sentimientos, interfiriendo gravemente en la vida cotidiana.

Los síntomas de la depresión

Entre los síntomas que deben aparecer para considerarse una depresión, según la American Psychiatric Association publicada en el DSM-5, están:

  • Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días, según se desprende de la información subjetiva o de la observación por parte de otras personas.

  • Disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades la mayor parte del día, casi todos los días.

  • Pérdida importante de peso sin hacer dieta o aumento de peso, o disminución del apetito casi todos los días.

  • Insomnio o hipersomnia casi todos los días.

  • Agitación o retraso psicomotor casi todos los días.

  • Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.

  • Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva o inapropiada (que puede ser delirante) casi todos los días (no simplemente el autorreproche o culpa por estar enfermo).

  • Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o para tomar decisiones, casi todos los días.

  • Pensamientos de muerte recurrentes (no solo miedo a morir), ideas suicidas recurrentes sin un plan determinado, intento de suicidio o un plan específico para llevarlo a cabo.

A su vez, los síntomas provocan malestar significativo o deterioro del funcionamiento social, laboral o en otras esferas importantes, no deben obedecer a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (por ejemplo, una droga de abuso, una medicación), ni a una enfermedad médica general, como, por ejemplo, el hipotiroidismo).

¿Qué causa la depresión?

Las causas de la depresión son variadas,

  • La bioquímica puede ayudar a explicar algunos casos, ya que las personas deprimidas muestran niveles muy altos de cortisol  y de varios agentes químicos que actúan en el cerebro, como los neurotransmisores serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos niveles pueden ser elevados por motivos hereditarios.

  • Por otra parte, las pérdidas emocionales, pérdidas de trabajo, falta de adaptación a cambios… también pueden causar cambios bioquímicos que impulsan la depresión, en algunos casos, mucho tiempo después de que sucediera el propio suceso..

Tratamiento

El ambiente que rodea a una persona que sufre depresión es fundamental para lograr su rehabilitación. La comprensión y el cariño de los familiares y allegados es importante, como lo es la paciencia, puesto que la falta de ganas y motivación de los enfermos puede provocar la desesperación. Dos recomendaciones para los familiares y demás personas que rodean a las personas que están sufriendo depresión:

  • Sugerir y no ordenar actividades

  • Proponer y no imponer conversaciones

Por supuesto, el apoyo del entorno es básico en el proceso de rehabilitación, que puede incluir un tratamiento farmacológico y de psicoterapia. Dependiendo del problema puede ser necesario uno u otro, o una combinación de los dos. En el caso de la psicoterapia, el objetivo es ayudar al paciente a conocerse mejor y poder ayudarle a cambiar las formas desadaptativas de pensar, sentir y actuar.

Jaime Ramos